Defensa personal. Para muchos usuarios y portadores de arma, modificar el peso del disparador es una condición indispensable para la defensa personal, sera realmente así ? 

Simone Russo. Dedica su vida profesional al sector de la seguridad. Amplia y variada experiencia que le permiten tener una visión muy flexible y completa, capacitador profesional, deportista, tirador agonista, articulista especializado en entrenamiento y armamento. Italiano, hace 15 años vive en América Latina.

Fuente. inquirer.com – STEVEN M. FALK / STAFF PHOTOGRAPHER. Redacción Espacio Armas.

 

A lo largo de mi carrera de tirador e instructor en muchos países, en muchos lugares y campos de tiro, encuentro a menudo, personas que quieren modificar la propia arma corta para poder mejorar las prestaciones en relación a dos características comunes que son la precisión y velocidad.

SEGURIDAD VS PERFORMANCE

Desde una perspectiva técnica, aligerar el peso del disparador puede ofrecer, durante el disparo un mejor rendimiento en términos finales de precisión y velocidad. Efectivamente un recorrido mas corto y/ligero ayuda el tirador a minimizar los errores en la fase de disparo, obteniendo mejores resultados.

Surge pero un problema que muchos tiradores y portadores no quieren comprender o desconocen por completo, que aligerando demasiado el peso del disparador eso por un lado favorece el rendimiento del complejo maquina/tirador, pero no tiene en cuenta de todas las problemáticas relativa a la seguridad que eso genera.

Este tipo de modificación es muy común en el sector deportivo, en donde en las competencias (IPSC o IDPA) se busca la forma en algunas categorías de mejorar la performance de las armas, que tiene mucho sentido y lógica, teniendo en cuenta que estas armas se van a usar solo en escenarios y contextos muy particulares como polígonos, galerías o campos de tiro, con el solo objetivos de competir y ganar una medalla.

Eso no elimina todavía el riesgo de un incidente de tiro durante la competencia, que puede generar heridos o en caso mas graves muertos, hay casos de grande campeones que se han disparados por si mismos !!!

Modificar estas armas para uso policial o para defensa personal, puede generar verdaderamente grandes riesgos para la persona que porta su arma y las personas que las rodean a diario.

 

TIPOLOGÍAS DE ARMAS SEGÚN EL PESO DEL DISPARADOR

 

1.5 a 5 libras: revólveres de acción singla y pistolas semiautomáticas, varios tipos de rifles para el deporte y escopetas.

En algunas de estas configuraciones, para poder disparar en necesario de verdad una ligera presión del disparador, típicas de armas para el tipo deportivo, cortas y largas.

Excepción a estas armas orientadas al tiro deportivo, son las pistolas con plataformas 1911 (que nacen principalmente para la defensa personal) que pueden disparar solo en acción singla, con un peso promedio de 3 libras, se encuentra un doble sistema de seguro en la corredera y empuñadura.

 

Colt Commander en cal. 45 acp. Fuente colt.com/series/COMMANDER_SERIES. Redacción Espacio Armas.

 

 

5 a 8 libras: pistolas semiautomáticas “striker”, algunos tipos de rifles y/o escopetas.

La mayoría de las pistolas semiautomáticas “Striker” tienen tracciones del disparador que varían de 5 a 7 libras, ademas de no tener algún sistema de seguro externo.

 

Sistema de disparador y seguridad GLOCK. Fuente Glock.com. Redacción Espacio Armas.

 


8 libras +: revólveres de doble acción y semiautomáticas con martillo.

Los revólveres de doble acción y las pistolas semiautomáticas, como se indicó anteriormente, tienen disparadores que cumplen dos funciones distintas. Y si bien puede parecer un compromiso tener un peso del disparador muy larga en un arma defensiva, no siempre es algo malo.

 

 

Beretta 92 Fs en cal. 9 mm Para. Fuente Beretta.com. Redacción Espacio Armas.

Las pistolas semiautomáticas de doble acción con martillo suelen tener una doble acción en el rango de las 10 libras, pero después de disparar el primer cartucho, por el mismo mecanismo de disparo del arma funciona en modo de acción singla y el disparador tiene alrededor de 4 libras para los siguientes disparos. Muchas de estas armas tienen un botón “decocker” que permite al tirador bajar el martillo de forma segura, evitando que con movimientos muy rápidos, bajando el martillo, se pueda hacer un disparo por error.

Los revólveres de doble acción y solo de doble acción son populares para el porte oculto, y estas armas rara vez tienen una seguridad externa manual. Como se puede notar, armas cortas y largas pueden tener diferentes características mecánicas, según el uso que se debe hacer, se puede fácilmente entender que armas con tracciones de disparador que se encuentran bajo las 6 libras son orientadas al tiro deportivo o lúdico, al contrario, las armas que tienen desde las 6 libras hacia arriba como tracción del disparador, son orientadas al uso policial y para defensa personal.

 

 

EL CASO DE LA POLICÍA DE NEWYORK

 

El “Firearms and Tactics Section” de la Policía de New York, por medio del reporte anual, nos comunica que :

Entre el 1999 y el 2006 han sucedido 1037 accidentes con armas de fuego.

Tabla 2.3. Fuente Departamento Policía NY, 1999-2006. Redacción Espacio Armas.

 

Los analistas del NYPD comparando los datos del Departamento de Policía Metropolitana de Washington, D.C. (MPDC), por medio de su reporte anual (MPDC 2006), descubrieron que este mismo departamento, con un numero menor de agentes, reportaba un numero de  accidentes con armas de fuego un promedio de 3.7 veces mas respecto al NYPD.

A pesar de “números” no particularmente graves respecto a otros departamentos de policías a lo largo del país, el Departamento de Policía de NY, ademas de mejorar las políticas de seguridad y calidad de entrenamiento de los agentes, decidió modificar el sistema del disparador aumentando el peso hasta 11 Lb. en la versión N.Y. 2. (peso similar a un revolver).

 

El disparador «New York» que ha equipado las pistolas Glock del NYPD, para disminuir los riesgos de disparos accidentales. El peso de este disparador es similar en la versión N.Y.2 al disparador de un revolver. Fuente Glock.com. Redacción Espacio Armas.

La medida que ha tomado el NYPD ha sido seguramente interesante desde el punto de vista mecánico,  para ayudar los agentes acostumbrados al revolver (que era el arma en servicio al NYPD), en el uso de modernas pistolas semiautomáticas. Por cierto una mejoría de la capacitación y de los procedimientos operativos, ha disminuido el numero de los incidentes desde el 2007 hasta el 2017.

Entre el 2007 y el 2017 han sucedido 181 accidentes con armas de fuego.

 

Disparos involuntarios Fuente. Pag. 12 NYPD «Use of Force» Report. Redacción Espacio Armas.

FISIOLOGÍA DEL SER HUMANO

Cuando el dedo índice activa el mecanismo de disparo de un arma de fuego y hay un disparo, la acción es generalmente voluntaria. Sin embargo, bajo algunas condiciones, esta acción puede ocurrir aunque la persona que sostiene el arma de fuego no tenía la intención de disparar. Debido a que estas condiciones son muy difíciles de simular en un laboratorio, no hay estudios científicos que examinen específicamente los disparos no voluntarios. Sin embargo, hay suficiente información en la literatura científica para ayudarnos a comprender las razones fisiológicas de los disparos involuntarios. Cuando un músculo se activa mediante un comando directo del cerebro, la acción es voluntaria y deseada.

Esto se conoce como una contracción voluntaria (Prochazka, Clarac, Loeb, Rothwell y Wolpaw, 2000). Sin embargo, los músculos también pueden activarse mediante señales que surgen de otras ubicaciones dentro del sistema nervioso además del cerebro y dicha activación produce una contracción muscular que no es el resultado de una decisión consciente. Estas acciones se conocen como contracciones involuntarias. Los disparos no intencionales, que no son disparos accidentales, son el resultado de contracciones musculares involuntarias que ocurren durante el manejo apropiado de un arma de fuego. Este artículo explica cómo las contracciones musculares involuntarias pueden causar el disparo involuntario de un arma de fuego.

TIPOLOGÍAS DE ACCIDENTES INVOLUNTARIOS (Accidental Discharge)

Una encuesta de la literatura de investigación indica que hay al menos tres escenarios que podrían provocar contracciones involuntarias suficientes para causar un disparo involuntaria de un arma de fuego: contracciones simpáticas, pérdida de equilibrio, reacción de sobresalto.

El término contracción simpática, que fue acuñado por agentes de policía, se refiere a una contracción involuntaria que ocurre en los músculos de una extremidad cuando los mismos músculos de la otra extremidad realizan una acción forzada intencional. En la literatura de fisiología, este efecto se conoce como movimiento espejo o irradiación contra lateral (mirror movement or contralateral irradiation) (Arányi y Rösler, 2002; Dimitrijevic y otros, 1992; Mayston, Harrison y Stephens, 1999; Zijdewind y Kernell, 2001).

 

 

Sheriff de Los Angeles, durante un registro de un casa, se puede notar los dedos fuera del disparador de las pistolas Beretta (Trigger Discipline). Redacción espacio Armas.

 

 

 

La intensidad de la contracción simpática depende de la cantidad de fuerza ejercida durante la acción prevista. Cuando los sujetos empujaron el dedo índice de la mano izquierda hacia un lado, por ejemplo, Shinohara, Keenan y Enoka (2003) encontraron que la contracción simpática en los músculos que controlan el dedo índice la mano derecha variaba con la intensidad de la contracción de la izquierda.

Cuando el dedo índice en la mano izquierda empujó lo más fuerte posible, la contracción simpática en la mano derecha produjo una fuerza que alcanzó el 25% del máximo. Las contracciones simpáticas en los músculos de la mano parecen ser causadas por una falla en la modulación de las conexiones entre los lados izquierdo y derecho del cerebro (Arányi y Rösler, 2002; Geffen, Jones y Geffen, 1994; Liepert, Dettmers, Terborg y Weiller, 2001).

Una situación común que podría evocar una contracción comprensiva suficiente para producir un disparo no intencional sería un agente de policía que intente contener a un sospechoso que lucha con la mano izquierda mientras sostiene una pistola en la mano derecha.

El segundo escenario implica la pérdida de equilibrio. Uno de los usos más comunes de las contracciones involuntarias son las provocadas por el sistema nervioso para mantener la variedad de posturas que asumimos durante las actividades de la vida diaria. Las contracciones posturales cumplen dos funciones (Horak y Macpherson, 1996): colocar los segmentos del cuerpo en una posición adecuada para realizar un movimiento y mantener el equilibrio del individuo.

Cuando se altera el equilibrio, se provocan contracciones involuntarias rápidas que intentan devolver el cuerpo a una posición de equilibrio. Dos características de las estrategias utilizadas por el sistema nervioso para mantener el equilibrio pueden provocar contracciones involuntarias en los músculos de la mano.

 

Se puede observar que al minuto 4.53, uno de los marines, saliendo del edificio donde se encontraban, dispara sin quererlo en el piso con su M4 (perdida de equilibrio).

Primero, las contracciones involuntarias utilizadas para prevenir una pérdida de equilibrio dependen de las opciones disponibles para contrarrestar la alteración del equilibrio (Cordo y Nashner, 1982; Elger, Wing y Giles, 1999; McIlroy y Maki, 1995; Schieppati y Nardone, 1995).

Un oficial que pierde el equilibrio mientras agarra a un sujeto con la mano izquierda aumentará automáticamente su agarre con la mano izquierda, pero también experimentará contracciones involuntarias en los músculos de su brazo y mano derechos. En este ejemplo, las contracciones posturales se provocarían en los músculos de ambas manos y brazos a pesar de que solo se alterara la postura de la mano y el brazo izquierdos.

El tercer escenario implica la reacción de sobresalto. Esta es una respuesta de reflejo de cuerpo entero a un estímulo auditivo fuerte e inesperado; a veces puede evocarse con estímulos visuales, vestibulares o somestésicos (Bisdorff, Bronstein y Gresty, 1994; Bisdorff et al., 1999; Hawk y Cook, 1997).

La reacción de sobresalto evoca contracciones involuntarias rápidas que comienzan con un parpadeo y progresan para incluir la flexión del cuello, el tronco y los hombros, los codos, los dedos y las piernas (Brown, 1995; Landis y Hunt, 1939). La magnitud de la reacción de sobresalto es variable, incluyendo aumentos en la amplitud con miedo y excitación (Davis, 1984).

En consecuencia, un oficial que se sobresalta por un ruido fuerte e inesperado mientras busca a un sospechoso con su arma desenfundada seguramente aumentaría la fuerza de empuñe del arma, tal vez lo suficiente como para causar un disparo involuntario.

CONCLUSIONES

Como repetimos durante los cursos y charlas de seguridad, NO sugerimos a los usuarios y tiradores en general, modificar el peso del disparador especialmente para el uso Policial / Militar o simplemente defensivo, excepto el caso de armas orientadas a las competencias deportivas.

Debe quedar muy claro al lector de este articulo que, a pesar de cualquier tipo de disparador (peso) esta equipada una arma corta o larga, o sistemas de seguridad, si no hay un adecuado conocimiento de la “maquina”, si no hay suficiente capacitación y si no se respectan las reglas de seguridad básicas, la posibilidad de un disparo accidental es muy elevado, con el riesgo de causar daños a si mismos y las personas que están alrededor.

Como hemos ampliamente demostrado, con estadísticas oficiales, ademas de vídeos que nos brindan aun mas informaciones y pruebas contundentes, con la ayuda de la ciencia que mejora nuestra comprensión sobre el comportamiento humano en ciertas circunstancias, disminuir el peso del disparador en las armas destinadas a la defensa es totalmente irresponsable y peligroso.

Como hemos aclarado al inicio de este articulo:

Desde una perspectiva técnica, aligerar el peso del disparador puede ofrecer, durante el disparo un mejor rendimiento en términos finales de precisión y velocidad. Efectivamente un recorrido mas corto y/ligero ayuda el tirador a minimizar los errores en la fase de disparo, obteniendo mejores resultados.

Teniendo en cuenta también que las modernas armas semiautomáticas, tipo “Striker” como Glock y similares, tienen de fabrica un peso del disparador bastante bajo (5 pound aprox) que permite con una adecuada capacitación resultados excelentes en términos de performance técnica y de uso para al defensa personal.

No hay que olvidar que las armas que tienen un peso del disparador desde 8 lb para arriba, han sido desarrolladas y diseñadas mecánicamente para «reducir» los riesgos de disparos por negligencia y «mitigar» la posibilidad de disparos accidentales, que como hemos visto son causados por efectos fisiológicos que en muchas ocasiones (a pesar de capacitación y conocimiento del operador) son controlables con mucha dificultad.

El problema surge en contextos donde un ser humano tiene que sobrevivir, en donde los trastornos fisiológicos y psicológicos afectan en modo “dramático” las capacidades cognitivas y motoras, confirmando que muchas veces no es suficiente tampoco el mero conocimiento de las armas, las medidas de seguridad y los procedimientos operativos. 

 

En este caso, una agente femenina del departamento de Policía de Las Vegas, en apoyo de su compañero, mientras esta esposando un sospechoso, presiona el gatillo de su Beretta 92, disparando casi en la cara del sospechoso. Se nota que el dedo del agente se encuentra en el disparador, eso representa una falta de seguridad y procedimiento operativo muy serio. Este tipo de error se llama «Negligent Discharge».

 

 

Lees el articulo sobre los revolver del NYPD:

 

Adiós a los revólveres del NYPD

 

 

 

Autor: Simone Russo

Tac-Zone

 

Redacción Espacio Armas

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