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Reseña actualidad. Asesinato de dos periodistas españoles

Antonio J. Candado Aguado: Con estudios de Lenguas Clásicas y Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza, dedicado a la creación y publicación de contenidos de naturaleza política y social en diversos medios digitales. Miembro del partido político VOX e implicado en materias de corte académico, lingüístico y social. Socio del Club de Tiro Zaragoza desde el año 1992, con muchos años de experiencia en el estudio y la práctica de modalidades como Fuego Central o Pistola Standard, además de las modalidades propias de la International Shooting Sport Federation (ISSF). Miembro de la Federación Aragonesa de Tiro Olímpico (FATO), inscrita en la Real Federación Española de Tiro Olímpico (RFEDETO). Socio de la Asociación Nacional del Arma (ANARMA), en España desde el año 2019. Firme defensor de la dignificación del tiro como deporte federado y de sus deportistas en cualquiera de sus modalidades. Activista por la implantación de una legislación Stand Your Ground, denominada en España “Doctrina del Castillo”.

Información previa y primeros datos incómodos.

El pasado lunes, 26 de abril de 2021, se dio la noticia de que dos periodistas españoles, David Beriain y Roberto Fraile, habían desaparecido en el país africano de Burkina Faso.

Ya estaba sobre la mesa la posibilidad de un secuestro, una toma de rehenes o un intento de pedir rescate por ellos. Al día siguiente, martes 27 de abril de 2021, la  ministra de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Arancha González Laya, afirmaba, en una rueda de prensa, que habían aparecido los cuerpos de nuestros dos ciudadanos españoles desaparecidos y se confirmaba el peor pronóstico posible, que habían sido vilmente asesinados.

Sin embargo, en el panorama español, mientras el foco mediático estaba únicamente inmerso en las elecciones municipales de Madrid del próximo 4 de mayo, se daba la noticia oficial, de refilón y sin tener la más mínima trascendencia. Su convoy, a pesar de estar escoltado por un pequeño contingente militar local, fue atacado  en una zona próxima al parque nacional de Arli, donde esperaban rodar un documental sobre la lucha de las autoridades burkinesas contra la caza furtiva.

Autoridades militares locales datando piezas ilegales incautadas. Redacción Espacio Armas.

El ataque comenzó el lunes

El ataque comenzó el lunes a las nueve de la mañana, en el camino que une Fada N’Gourma y Pama, mientras manipulaban un dron con el que pretendían tomar grabaciones e instantáneas aéreas. Esto, sobre el papel plantea bastantes dudas, pero sobre el plano geopolítico, esboza todavía muchas más incógnitas de desagradable respuesta: ¿Por qué no ha tenido apenas repercusión en la sociedad española?,

¿Por qué el Gobierno español no ha intentado usar todos los medios de los que disponía para rescatarlos?, ¿Tan lucrativa resulta la caza furtiva como para asesinar a quién se acerque?, ¿Se protegen así las identidades de los cazadores, por ser personas de poder y de lo más alto de la sociedad?,

Tiene algo que ver el asesinato de estos dos periodistas con terrorismo yihadista?, ¿Se ha endosado a la sociedad española el motivo de “la caza furtiva” para encubrir lo que sería un casus belli al que no quieren hacer frente?, ¿Por qué España no ha llevado a cabo, hasta el momento, ninguna represalia política ni militar?, ¿Cómo intervienen los tempos políticos en asesinatos de este tipo?

Las certezas en torno a la autoría: terrorismo islamista. 

Hablar de África y el terrorismo es hablar, indudablemente, de la rama más fuerte y significada, Boko Haram: grupo terrorista que manifestó lealtad en 2015 al autodenominado Estado Islámico y opera como su rama más fuerte, aunque no la única, en África.

Si por algo se define la acción de Boko Haram es por el secuestro sistemático de niñas y mujeres jóvenes para casarlas y tener hijos con los miembros de la organización extremista. En los últimos años, gracias a intervenciones de la OTAN, hemos tenido la suerte, gracias a la calidad de nuestros operadores, de hacer caer algunas de las células de Boko Haram sobre el terreno y hemos podido ver esos instantes mágicos de cómo se devolvía a esas niñas a sus familias, en algunos casos, casi sin conocerles por haberlas secuestrado siendo bebés.

Los motivos ideológicos

Uno de los motivos ideológicos que subyace con más fuerza en las acciones armadas de Boko Haram es atacar cualquier tipo de infraestructura que enseñe a las mujeres; centros escolares, pequeños colegios o hospitales improvisados que levantan diversas ONG’s y órdenes religiosas cristianas que realizan labores evangelizadoras en aquellos países como las de enseñarles a leer y a escribir, procurarles una buena alimentación y enseñarles a mantener unas condiciones mínimas de salubridad e higiene.

ONG Delwende

Concretamente, en Burkina Faso, opera la ONG Delwende, perteneciente a las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación. s podido ver esos instantes mágicos de cómo se devolvía a esas niñas a sus familias, en algunos casos, casi sin conocerles por haberlas secuestrado siendo bebés.

Uno de los motivos ideológicos que subyace con más fuerza en las acciones armadas de Boko Haram es atacar cualquier tipo de infraestructura que enseñe a las mujeres; centros escolares, pequeños colegios u hospitales improvisados que levantan diversas ONG’s y órdenes religiosas cristianas que realizan labores evangelizadoras en aquellos países como las de enseñarles a leer y a escribir, procurarles una buena alimentación y enseñarles a mantener unas condiciones mínimas de salubridad e higiene.

Concretamente, en Burkina Faso, opera la ONG Delwende, perteneciente a las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación. d de trasladar nuestra voz a las más altas instancias de la política nacional. Ante los atropellos que venimos sufriendo por parte de administraciones y la animadversión del resto de fuerzas políticas, ANARMA ha sabido también, a la perfección, canalizar las inquietudes de todos los colectivos de deportistas, ya sean tiradores olímpicos, cazadores o meramente aficionados.

Ilustración 1. Instructores de la Legion Española adiestrando en tiro de combate al ejército de Mali. Redacción Espacio Armas.



La creación de la Task Force Tabuka

Sobre el terreno, se ven involucrados grandes factores como son: la caza furtiva, la presencia creciente de Boko Haram, la inestabilidad geopolítica de los gobiernos de Mali, así como el de Burkina Faso, y una atmosfera de hostilidad permanente en la frontera entre ambos países. Una situación que, si bien no es conocida en los medios, tiene una estabilidad tan frágil como la franja de Cachemira, entre la India y Pakistán o la franja de Gaza, entre Israel y Palestina.

El 27 de marzo del 2020, los gobiernos de Bélgica, República Checa, Dinamarca, Estonia, Francia, Alemania, Malí, Níger, Países Bajos, Noruega, Portugal, Suecia y Reino Unido emitieron una declaración mostrando su apoyo a la creación de un grupo de trabajo conjunto con el objetivo de combatir a los grupos terroristas en la región de Liptako, región histórica ubicada en el éste de Burkina Faso, el suroeste de Níger y una pequeña parte del sureste de Malí.

Bajo la designación de Fuerza Operativa Takuba, el grupo operativo trabaja en asistir y acompañar a las Fuerzas Armadas de Malí, en coordinación con otros actores internacionales sobre el terreno. Entre estas misiones se incluyen la MINUSMA de la ONU, así como las misiones de la Unión Europea EUTM Mali, EUCAP Sahel Mali y EUCAP Sahel Niger. Desplegada en el verano de 2020, esta Task Force Takuba está compuesta principalmente por grupos de fuerzas especiales europeas con un alto nivel de autonomía. Hasta la fecha, han contribuido, en diversos contingentes, fuerzas especiales de países como Bélgica, Dinamarca, Estonia, Francia, Países Bajos, Portugal, Suecia, España o Italia, entre otros.  

Preparativos tácticos del Särskilda Operationsgruppen (S.O.G.) sueco de la Task Force Tabuka. Redaccion Espacio Armas.

Los puntos más importantes 

En estas circunstancias tan inhóspitas e irregulares, se ubica la participación española en el contingente EUTM-Malí, donde están desplegados aproximadamente unos 110 militares españoles sobre el terreno: 22 instructores (12 de Operaciones Especiales, 10 del Equipo de Fuego de Apoyo), unos 80 militares en la compañía Force Protection encargada de velar de la seguridad de los instructores europeos, un oficial en el campamento de entrenamiento de Koulikoro y otros ocho en el cuartel general de Bamako. Entre las unidades que, desde 2018, se han desplegado en Mali se encuentran:

  • Brigada “Almogávares VI” de Paracaidistas (BRIPAC).
  • Legión Española.
  • Tercio de la Armada (dos secciones pertenecientes al Tercer Batallón de Desembarco Mecanizado).
  • Brigada “Galicia” VII (BRILAT)
  • La Brigada “Canarias” XVI (BRICAN)
  • La Brigada “Extremadura” XI

¿Por qué en la España socialista de 2021 no se produce el “efecto Couso”?

Corría el año 2003, el entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, declaró la guerra a Irak y comenzó lo que se conoce como la invasión de Irak. Pronto, se produjo la autodenominada Coalición de la Voluntad, formada por los gobiernos de Estados Unidos, el Reino Unido, España, Portugal, Italia, Polonia, Dinamarca, Australia, Hungría y Ucrania. El 8 de abril de 2003, un errado disparo de respuesta de un tanque M1 Abrams norteamericano impactó contra la planta 15º del Hotel Palestine, donde se alojaba la prensa extranjera de Reuters, dejando malherido al corresponsal de guerra José Couso, quien fue trasladado al Hospital San Rafael de Bagdad, donde murió a causa de la gravedad de las heridas.

Antes incluso de la muerte de Couso, la izquierda ya había tomado posiciones y había lanzado el eslogan “No a la guerra” con el que todo actor, actriz, intelectual y erudito español de bien debía verse identificado si no se quería ser acusado de “fascista”, “belicista” o “invasor”. La izquierda española, concretamente el PSOE, ya venía cargando con gran dureza en el 2003 contra el conocido como Trío de las Azores: nombre con el que se conocía al Tratado de las Azores y, por el cual, los mandatarios George W. Bush, norteamericano, Tony Blair, británico y José María Aznar, español, acordaron entrar conjuntamente en el conflicto de Irak.

Las barricadas habituales de la izquierda

La izquierda ya azuzaba desde sus barricadas habituales: la cultura, la educación, los medios de prensa y comunicación y las manifestaciones en cualquier ciudad. A partir de la muerte del periodista, se desató un torbellino de críticas hacia el entonces presidente del gobierno español en su segunda legislatura, José María Aznar, del Partido Popular. Se exigió la salida de España del conflicto, incluso E.T.A. amenazó a José María Aznar con matarlo si no lo hacía, se exigían los cargos de crimen de guerra contra el presidente norteamericano y fue monotema durante meses e incluso años.

Hoy, en pleno 2021, teniendo como presidente a Pedro Sánchez, del PSOE, un grupo de yihadistas amateur asesinan a dos periodistas y a nadie le importa; nadie pregunta, apenas salen en medios y nadie quiere investigarlo. ¿Qué diferenció ese “efecto Couso”, que lo ensalzó a las primeras planas de prensa y TV, con los dos periodistas que han fallecido hace escasos días?,

¿Han tenido la mala suerte de morir bajo un gobierno socialista que no va a tomar las calles inundando de panfletos, proclamas, pegatinas y carteles? Es una cuestión a reflexionar si pensamos: ¿Cuántos de aquellos artistas están reclamando hoy justicia por las vidas de estos dos periodistas?, ¿Veis que muchos medios se preocupen por retransmitir de forma puntual cada novedad en torno al caso?

La diferencia es política

La triste realidad es que no. Ninguno de aquellos artistas, cantantes, cineastas, actores y actrices que salieron a las calles de toda España, puño en alto, con la bandera republicana y exigiendo responsabilidades jurídicas y políticas para el gobierno y ejercito norteamericanos. ¿Cuál es la diferencia? Una muy sencilla: política. Simple y llanamente, prestigio político, no querer mancharse las manos, la cobardía de un gobierno socialista que le tiene miedo al islamismo y que, además, hace todo lo que puede por su inclusión en nuestra sociedad.

Si estos dos periodistas hubieran muerto bajo el gobierno del Partido Popular, VOX o Ciudadanos, les habría faltado tiempo para estar exigiendo explicaciones, para salir a las calles y montar toda la parafernalia pseudopolitica porque, que nadie se equivoque, muchos intelectuales son hoy quienes son, gracias a José Couso y a hacerse a ver por aquel entonces en el que no eran nadie.

El “efecto Couso” demuestra que el magistral manejo del tempo político puede dar la vuelta a unas elecciones; colocar en la farándula a toda la caterva pésimos actores y peores artistas. Desgraciadamente, también, en el caso de nuestros dos periodistas, se ha demostrado sin lugar a dudas, que hay momentos sociopolíticos mejores que otros para sufrir un atentado y ser cruelmente asesinados. De nada sirven ahora todos los honores militares que se han rendido a los féretros a su repatriación a España si, cuando pudieron hacer algo por ellos en vida, nadie del gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez movió un solo dedo por intentar ayudarles o rescatarlos.

 

Pegatina que inundó las ciudades españolas a la muerte del periodista José Couso. Redacción Espacio Armas.

El 12 de enero de 2021, España asumió el mando de EUTM-Malí. Así pues, el General Fernando Gracia quedó al frente de la Misión de Adiestramiento de la Unión Europea en Malí durante el primer semestre de 2021. Esta es la tercera vez que España asume el mando de esta misión y, por tanto, teníamos toda la responsabilidad de actuar y toda la fuerza operativa para liderar una misión de extracción o rescate.

Contingente en Mali

El principio en el que se basaba la idea de tener un contingente en Mali era el de poder tener fuerza de respuesta, rápida y flexible; que pudiese operar en cualquier lugar partiendo desde las posiciones OTAN, teniendo por segura la ayuda y colaboración de nuestros socios europeos.

Pero, ¿Qué sucede cuando no tienes ordenes de actuar y toda la ayuda que te pueden brindar esta de sobras?, ¿Cómo describir esa sensación de saber que hay compatriotas cerca, que van a morir, que podrías hacer algo por ellos, incluso marcar la diferencia pero, tu propio país, no te informa, ni te da órdenes de actuar?, ¿Qué sentido tiene nuestra presencia militar en zonas geopolíticas inestables si, cuando nuestros ciudadanos están en peligro sobre el terreno, no vamos a hacer preservar su integridad?

Aquí, en España, no va a haber ni una sola manifestación, nadie pedirá explicaciones y todo seguirá como siempre. No pedirán pensiones para sus mujeres, ni becas para sus hijos; si hubiera estado la derecha en el poder, aun en plena pandemia, tendríamos al país entero en la calle.

Esto es solo un ápice de esa triste realidad que ya vivimos día a día, con cada ataque que sufren las congregaciones y ordenes cristianas que realizan allí su labor evangelizadora, esas por las que ni si quiera el Papa de Roma, vela de forma real por su seguridad. Parece ser que, en esta, nuestra sociedad europea, preferimos los mártires a los héroes.

Parece que, en esta, nuestra España, los muertos solo cuentan cuando pueden ser un rédito político para que la izquierda salga a la calle en masa y saltar al cuello del gobierno de derechas de turno. Así, con el “efecto Couso”, terminaron con la segunda legislatura del gobierno del presidente José María Aznar para llegar al gobierno el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, con todo lo que ello nos trajo y aun a día de hoy sufrimos. 

La fuerza como respuesta inmediata: Hollande y la Francia de hierro.

La fuerza como respuesta inmediata: Hollande y la Francia de hierro. Redacción Espacio Armas.

La noche del 13 de noviembre de 2015, se perpetró en el Teatro Bataclan uno de los atentados sobre suelo francés y europeo. La crueldad, las imágenes, los gritos, la volatilidad de la información, los disparos de AK47 en nuestros televisores, la intervención del GIGN y del RAID franceses.

Todo aquello dejó en evidencia un sistema que creíamos infalible, desenmascaró las carencias defensivas de Europa, quebró la fe de gran parte de la sociedad y comenzó a gestarse el euroescepticismo que, hasta la fecha, sigue creciendo entre las naciones de la Unión Europa, una cicatriz que todavía pesa en el inconsciente colectivo europeo y que dejó muchas preguntas que aun están en el aire.

Nos hicieron más conscientes, si cabe, de que una amenaza se cierne sobre Europa: el islamismo radical, el Salafismo y el wahabismo que viene oculto en esas oleadas únicamente compuestas por varones y jóvenes en edad militar, en esos que dicen huir de países en guerras, de la pobreza o del hambre, pero que, en realidad, solo quieren imponer un Califato en Europa.

El espacio vital

Tener su propio espacio vital a costa del nuestro, tómese cómo ejemplo la zona de Calais en Francia o las zonas “No-Go” en el resto de países. Barrios y distritos donde llevan a cabo una especie de autarquía socioeconómica, donde ellos viven sin que nuestros ciudadanos puedan entrar, sin que podamos hacer que impere nuestra ley y que operen nuestras fuerzas del orden. Se trata de una sumisión cultural, lenta y continua, inexorable e invasiva en la que, poco a poco, su código ético impere sobre el nuestro y sean ellos los que manejen el tempo de este conflicto sociocultural en el que estamos inmersos en cualquiera de nuestras calles o tiendas.

Ellos son quienes deciden cuándo se ataca, dónde y porqué. Nuestro papel es únicamente el del espectador reactivo. Solo podemos ser observadores pasivos del vandalismo, las violaciones, los robos, el menudeo y todas las demás revueltas que provocan en cualquier país. No hemos sabido marcarles quien lleva la batuta y es que hay una realidad imperante: Europa, más allá de lo económico, como una verdadera unión, ni funciona ni existe.

Es un hecho al que hacer frente. De ello se deriva el que, ante el terrorismo, los países europeos se han doblegado e intentan cumplir, escrupulosamente, con sus exigencias, viéndose entre la espada y la pared: ni tienen el valor para declarar una guerra abierta para extinguir al ISIS, porque, tras todo un in-put inyectado durante décadas de buenismo, inclusión y asimilación; no habría buena respuesta social. Por otra parte, los países tampoco pueden cumplir con todas sus exigencias porque, entonces, se les cederían primero calles, luego barrios y después ciudades enteras. Lo que en el medievo se conocían “morerías”, solo que, sabiendo de su verdadera naturaleza, sería un fenómeno expansivo.

La intervención de 1500 soldados franceses

En un extraño equilibrio entre la paniaguada posición europea de “no actuar en caliente” y la autonomía que le confería a Francia ser una de las primeras potencias europeas, el gobierno del socialista François Hollande declaró el estado “Alfa Rojo”, el cual, permitió la intervención unos 1500 soldados franceses tomando posiciones en París y las zonas concretas de los ataques, cerraron el metro y las fronteras del país. Hollande, pasadas escasas 48 horas después de los ataques sobre suelo parisino, comunicaba que se iba a proceder a bombardear posiciones estratégicas del ISIS, previamente identificadas por misiones de reconocimiento galas y norteamericanas.

Los cazas polivalentes Rafale y los cazabombarderos Mirage 2000 despegaron desde las bases que Francia tiene en Emiratos Árabes Unidos y Jordania: el ataque se produjo en coordinación con las fuerzas de Estados Unidos desplegadas en la zona. Los bombardeos tuvieron lugar entre las 19:50h y 20:50h, hora peninsular española. En total, se lanzaron una veintena de bombas desde diez cazas, el ataque de mayor envergadura que, hasta ese momento, había llevado a cabo la aviación francesa en Siria.

Desde el 27 de septiembre de 2015, se ampliaron a Siria los bombardeos, justificados por el ejecutivo francés en la denominada como “necesidad de su legítima defensa” contra el  autodenominado Estado Islámico (ISIS) tras haber golpeado su país, dentro de sus propias fronteras, con tanta dureza.

Rafale francés armado en pista esperando despliegue de bombardeo nocturno. Redacción Espacio Armas.

Como bien puede valorar el lector, cuando un país tiene la voluntad de hacerse a respetar y defender sus fronteras, nada le puede limitar. La Francia de Hollande, pese a ser igual de socialista que la España de Sánchez, fue capaz de reaccionar, de encajar el golpe y de contraatacar con toda la dureza posible en menos de dos días. Y si murieron en el acto, y no hubiéramos podido hacer nada aun mandando un grupo en coordinación con el S.O.G. sueco o el G.I.S. italiano, ¿Por qué España no ha utilizado la información táctica que tiene sobre posiciones terroristas sobre Mali y Burkina Faso y ajusta cuentas bombardeándolas con los cazas F-18 Hornet del Ala 46, asistidos desde el Mando Aéreo de Canarias (MACAN)?

Conclusiones

Las conclusiones a las que puedo llegar en un análisis de este tipo son muy amargas. Se plantean unos grandes trazos en el horizonte: Europa no es la unión real de países que comparten una historia y cultura conjuntas sino un mero entramado económico y mercantil para beneficio de las potencias más fuertes y exportadoras. No existe solidaridad entre los miembros europeos, no existe un “nosotros”.

En España, se ha querido dar noticia de la muerte de nuestros dos periodistas porque era ineludible, pero han emborronado el terrorismo con la caza ilegal para que los titulares no puedan decir a las claras: “Ha sido un atentado islamista en el que han muerto dos ciudadanos españoles”.

Tenemos un gobierno débil, doblegado ante las vicisitudes que plantea la política internacional y que no ha querido hacer frente a la sangre que, de la vida de estos dos periodistas, mancha sus manos. Hay un gobierno mezquino y ruin, más interesado en llevarnos hacia una guerra civil que a unirnos como Patria. Tenemos, sobre el papel, uno de los mejores ejércitos que, sin embargo, está mal empleado, tanto dentro, como fuera de nuestras fronteras y mal mirado por el conjunto de la sociedad.

Soldados del Ejército español practicando tiro con G36K y visores holográficos EOTech 551. Redacción Espacio Armas.

Si en España, estuviésemos hablando de una muerte por fuego amigo de algún aliado OTAN, o si hubiese un gobierno de derechas, doy fe de que las izquierdas se estaría tirando de los pelos, pidiendo indemnizaciones y sanciones internacionales, entonando en “No a la Guerra” y concentrándose en cualquier ciudad para llamar asesinos y genocidas a los aliados de la OTAN.

Tenemos un ejemplo muy reciente de cómo España, sin irle ni venirle nada, enarboló en la cruzada internacional contra Donald Trump, porque sí. También, se extendió hasta aquí el Black Lives Matter, cuando somos unos de los países más garantistas y buenistas, donde más inmigrantes llegan de toda Europa y donde, literalmente, nos lo quitan de la boca a los españoles para dárselo a cualquiera que no haya nacido aquí.

Somos Europa y somos Occidente, pero no nos queda claro; tenemos una clara conducta de país comunista; de república bananera que espera a que la URSS le salvaguarde y con un comportamiento social de país del Pacto de Varsovia. ¿Cómo un país como España, punta de lanza contra Marruecos y centinela de Occidente, en lo que se refiere a la llegada masiva de inmigración ilegal, hace valer tan poco su presencia en la OTAN?,

¿Cuál es el poco o nulo valor que ha dado el presidente socialista Pedro Sánchez a la vida de los dos periodistas asesinados que, ni si quiera, ha tomado una sola represalia contra el grupo yihadista que ha reivindicado la autoría?, ¿De qué vale nuestra participación en Misiones Internacionales y nuestra presencia en la OTAN, si somos un país de acomplejados que no somos capaces de asumir las acciones militares que sean necesarias para salvaguardar la integridad de nuestros compatriotas en el extranjero?

 

 

CONCLUSIONES

Lee el artículo sobre la delincuencia y desarme civil:

Por Antonio J. Candado Aguado

Redacción Espacio Armas

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